MALTRATO A LOS ELECTRONES

A veces, los preciosos y brillantes electrones de luz son mal calificados por las personas cuando estas piensan, sienten, decretan y actúan nefastamente; y los electrones, humilde y obedientemente, van cabizbajos a obedecer las órdenes destructivas que se les dan. Cuando hay crítica, condenación, descrédito, traición, engaño, separación, maldiciones, expulsiones, hechicería, se dice “te odio”, “no te quiero”, “ojalá te mueras”, se mal califican los electrones, revistiéndolos de oscuridad, una cara gruñona, dientes largos, cuernos, y haciendo que porten hachas y armas destructivas. Cuando un familiar, amigo, vecino o compañero de trabajo “pela los dientes”, como queriendo morder de odio, está calificando sus electrones en diablitos.


Ineludiblemente, los electrones mal calificados se devuelven horriblemente al calificador, bañándolo como en una cloaca de aguas negras, infecciosas y malolientes que le traen sufrimiento, para que se arrepienta de lo que hizo y, de esa manera, purifique los electrones mal calificados, transmutándolos en positivo y en luz.
Extraído del libro: "Transmutación Electrónica Metafísica" de Rubén Cedeño
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