BIENESTAR

Hay un factor determinante dentro de la Metafísica, que es hacer que se consiga vivir con “Bienestar” o “Alegría”. Ningún ser humano se puede permitir la depresión, o la tristeza, porque eso hunde, enferma, y hay personas al lado de uno que necesitan de la alegría que se le pueda transmitir. Si se asiste a las conferencias de Metafísica, esto tiene que producir alegría y bienestar.
La Metafísica persigue, como objetivo, el dejar de sufrir y el ser felices. Cuando buscamos un libro, actividad de metafísica o facilitador, es porque buscamos FELICIDAD. Eso hace que dejemos lo que estábamos haciendo y nos entreguemos a este estudio. Si hay infelicidad, incomprensión y ceguedad, para liberarnos de ello buscamos la Metafísica. Pero sucede que, después de empezar a estudiar en un grupo de Metafísica, hay personas que por cualquier nimiedad se decepcionan y vuelven al mar de lágrimas y desesperación, porque vieron que el facilitador de Metafísica o el grupo no eran lo que esperaban, no eran perfectos. Creían que eran puros o santos, era esto, o lo otro, y resulta que no. ¿Entonces dónde está la felicidad? A veces, se responde automáticamente: “dentro de uno”, porque se lee en los libros o porque el instructor de Metafísica lo dijo y se repite como loros. Si se estuviera consciente, en la realización de la afirmación, que “la felicidad es interna”, no se estaría buscando la felicidad por fuera. La mayoría de las personas aprenden y repiten conceptualmente las Enseñanzas Internas, y, por eso, no les funcionan. Si no funciona la Enseñanza es porque no se tiene consciencia de ella, y ese principio interno del Ser no se tiene descubierto, porque si se tuviera consciencia, no fallaría nada.
Extracto del libro"Perfil de la Metafísica" de Rubén Cedeño