SIETE ELOHIM

SENCILLO LO QUE ES DIFÍCIL Nosotros tenemos algo que para algunos es un defecto, y para otros, una virtud: que lo muy difícil lo decimos en forma sencilla. Hay personas que nos leen y nos oyen comunicando esta Enseñanza de una manera tan fácil, que dicen: “¡Qué fácil! ¡Quiero algo más profundo!”. Que algo se explique de modo sencillo no siempre quiere decir que lo sea. Exponer lo difícil de modo simple es una virtud, porque así, el que recibe esta Enseñanza por primera vez la entiende. La Enseñanza sobre los Elohim no forma parte de conocimientos intelectuales, es algo muy espiritual, y merece ser grabado en el Alma espiritual, y merece ser grabado en el Alma mientras se relajan de los avatares de lo externo. Lo que aquí se comunica no lo he inventado; la esencia está en los libros de los Maestros Ascendidos, en un lenguaje, a veces, difícil de entender, haciendo referencia a las Jerarquías Creadoras. Pero después de muchos años meditando sobre el asunto e impartiendo charlas sobre el tema, he ido simplificándolo hasta hacerlo comprensible para casi todo el mundo.
La palabra “Elohim” es un título, no un nombre personal, y en hebreo quiere decir “DIOSES”. Es curioso que el libro sagrado tanto del cristianismo como del judaísmo –que son religiones monoteístas– comience hablando de varios dioses. Elohim es una palabra en plural mayestático, que es la primera persona en plural, como cuando se dice “nos” o un superlativo de Dios. En hebreo, la terminación “El” אֵל o “Eloha” א
significa literalmente “Dios”; Elohim es el plural y se refiere también a aquellos que vinieron del Cielo. Los antiguos hebreos sabían que el mundo estaba rodeado, penetrado y gobernado por Elohim, incontables espíritus activos. La palabra “ELOHIM” es un MANTRA.

EXTRAÍDO del LIBRO "SIETE ELOHIM" de Rubén Cedeño