PUENTE DE LUZ VIVIENTE

EL “Puente de Luz Viviente” fue creado por el Maestro El Morya en 1952, y descargado por Lady Miriam; comunica la “Octava Humana” con la “Octava de Luz” de los Maestros Ascendidos, las Madres Divinas y los “Seres de Luz”. Fue construido para los estudiantes de la “Era del Séptimo Rayo que deseen trabajar con las Enseñanzas de los “Maestros de Sabiduría” en beneficio de la humanidad, de forma racional, inteligente, lógica, desconceptualizada, participativa sin intereses egoístas, y en un estilo novedoso, práctico, dinámico y abierto.
Fue imperativo construir el “Puente de Luz Viviente” ante la necesidad de que cada humano hiciera contacto con su “Ser Interno”, se conocieran las verdades reveladas por “Seres de Luz” desconocidos hasta ese entonces para la humanidad, y la Tierra iniciara su proceso de ascenso a un nuevo estado de consciencia. Para que esto pudiera suceder, era imprescindible que un numeroso grupo de personas ofreciera sus “Corrientes de Vida” al servicio de este trabajo, con el objeto de ayudar a resolver los problemas de la humanidad y aliviar el sufrimiento de las masas en general.
Debido al separatismo, la mala voluntad, la ignorancia, la desarmonía, la mentira, las canalizaciones y los rencores, el contacto con el “Ser Interno” y la Ascensión de la Tierra no podían producirse. El planeta se encontraba en peligro, y el Gran Maestro El Morya solicitó, ante el Tribunal Kármico, veinte años de plazo para ver si lograba hacer algo para transformar las mentes recalcitrantes de la Tierra, de modo que el planeta no fuese destruido.
La construcción de un “Puente de Luz Viviente” fue la solución. En pos de este propósito, algunas “Corrientes de Vida” se ofrecieron para ser las primeras piedras vivas de esta maravillosa vía de salvación.
En la construcción de este “Puente de Luz Viviente”, Geraldine Innocente, Complemento del Maestro El Morya, y su continuadora, Lucy Littlejohn, Complemento del Maestro Serapis Bey, fueron arcos consolidados como cruces cardinales apuntando al cielo, sostenedores, en idioma inglés, del establecimiento de las primeras bases. Más adelante, Su Majestad el Maestro Saint Germain contó con las “Corrientes de Vida” de Conny Méndez y de uno de sus estudiantes, para que las bases de este “Puente”, en habla latina, también elevaran sus arcos constructivos hacia un estado de consciencia superior.
Texto extraído del libro: "Primer Rayo Azul" de Rubén Cedeño, Editorial Señora Porteña