PRELUDIO

Caballero es un título que obedece a una conducta de vida que ejerce el que lo lleva con honor, mucha dignidad, abolengo y compostura.


Ser Caballero es propio de los que poseen caballo y fue algo cultivado durante la Edad Media; sin embargo, esta condición sigue vigente, aunque no se tengan corceles y no esté en el Medioevo.


Caballero es aquel que vive justamente, con honestidad, auxiliando y defendiendo a todos los seres humanos necesitados de su asistencia, principalmente a los pobres de voluntad, pobres de saber, pobres de amor, pobres de armonía y belleza, pobres de salud, pobres económicamente, pobres de perdón y a los pobres de Dios.


Todo caballero y todo aquel que anhela pertenecer a la noble causa de la Caballería, debe saber que siempre habrá de tener valor para seguir, perseverar y lograr la bien ponderada causa de la Caballería.


En el ejercicio de la Caballería, recuérdese que es posible que aparezcan controversias para que no se la ejerza, pero estas han desaparecer por sí mismas, al no alimentarlas el Caballero con sus pensamiento, sentimientos, palabras y acciones, e insistir en proseguir en su propósito, sin tomar en cuenta las refutaciones.


Caballero puede ser todo aquel que se lo proponga, siempre y cuando sea fiel a los principios de la Caballería, además de haber sido ordenado por otro Caballero.