HAZ EL BIEN



"Didajé": "Hazte, por el contrario, manso, porque los mansos heredarán la tierra. Hazte magnánimo, misericordioso, sencillo, pacífico, bueno y sin malicia, poniendo en práctica, en todo momento, las Enseñanzas que has recibido".

Ser manso no significa ser tonto, dejarse abusar o explotar. Dios no quiere que nada de eso te suceda. Ser manso es ser natural, sencillo, sincero, humilde, y esto trae grandísimos beneficios. Al ser de esta manera, nadie osará envidiarte, desear que te hundas, que te arruines, que te mueras. Bien afirmaba Jesús: "Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra". Bíblicamente, "tierra" es símbolo de "manifestación material", y recibirla por herencia significa tener poder sobre lo externo, poseer la facultad de ordenar nuestra vida y tener armonía, éxito, salud, prosperidad, perfección, hasta en los más minúsculos detalles, pero es necesario ser manso y humilde de corazón.

"Didajé": "Los sucesos que te sobrevengan los aceptarás como bienes, sabiendo que no sucede nada sino por la Voluntad de Dios".

Dios nunca te enviará nada negativo porque Dios no es malo. Dios es el Bien; no es que solamente esa bueno, sino que es el Bien en sí mismo. Si te sucede algo que no te parece positivo, tienes que verlo a futuro. Verás que en el futuro eso aparentemente negativo te traerá grandes Bendiciones.

Ante todo mal aparente, hay que ponerse en esta actitud. "BENDIGO EL BIEN EN ESTA SITUACIÓN, LO DECLARO Y LO QUIERO VER".