ESCRIBIENDO LOS SERVICIOS

No hallaba cómo comunicarle a la gente el arte de decretar ordenadamente de acuerdo con los "Siete Rayos”, y así fue como en 1990, en la ciudad de New York, (en el mismo viaje en que asistí a la clausura del Puente a la Libertad y despedida de Lucy Littlejohn de la actividad), sentí que se debía dejar por escrito la forma ordenada y eficaz de usar los Siete Rayos en los decretos.
IMPOSIBLE DE PLAGIAR
En vista de que soy músico, estudié y fui profesor de ritmo y polirritmia toda la vida, y, además de esto, soy compositor, escribí los Servicios teniendo en cuenta el ritmo, la rima y la sonoridad de cada sílaba en castellano, asunto que ningún servicio traducido del inglés u otro idioma puede tener. Por lo tanto, esto es imposible de plagiar. Como compositor, pasaba horas y hasta días, buscando estas consonancias en los decretos, asunto que puede verse en cada servicio.
DÓNDE SE ESCRIBIERON
Los Servicios del Rayo Azul, Oro-Rubí y Violeta fueron escritos en el año 1990 en la Catedral Saint John The Divine, en la ciudad de New York. Me refugié en ese lugar, especialmente escogido por ser el enclave físico del Rayo Devocional Oro-Rubí, dirigido por Juan el Amado desde Shamballa. Los servícios del Rayo Dorado y Rosa se escribieron en la Ciudad de San Cristóbal, Estado Táchira, pleno enclave de los Andes venezolanos, mientras daba conferencias en ese lugar. El Servicio del Rayo Blanco se escribió en una mañana de agosto, en la ciudad de Madrid, en la tranquila catedral donde reposan los restos de San Isidro Labrador. El "Servicio de Curación” se descargó en Punta Paitilla, ciudad de Panamá, en lo alto de un lujoso edificio, mientras contemplaba la salutífera isla de Taboga y la siempre bella Bahía de Panamá.
Texto extraído del libro "Perfil de la Metafísica" de Rubén Cedeño publicado por Editorial Señora Porteña

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