ENTUSIASMO


El entusiasmo, el impulso, la exaltación, el arrobamiento por alguna situación o cosa, es una cualidad del Primer Rayo Azul de Dios. El “Entusiasmo Divino” por Dios, por un Ser de Luz, puede construir imperios y dar solución a terribles situaciones.
El Entusiasmo es la energía que hace que las cosas se manifiesten, puedan existir. El Entusiasmo Divino es lo que le da el impulso inicial a lo que se va a crear, sea cósmico, humano o de cualquier otra índole.


Dentro de la Fuerza, el Poder y la Voluntad de Dios, se encuentra el Entusiasmo Divino para hacer las cosas. El “Ser Absoluto” tuvo el impulso de crear el Cosmos, y lo tiene a cada segundo, para hacer que este Universo siga funcionando. Cuando expresamos no poder, no tener ganas, estar desanimados, flojos, decaídos, sin ánimo, actuamos de acuerdo con patrones de cansancio, imposibilidad, debilidad e incapacidad que la sociedad o la familia nos ha grabado en el subconsciente; y esto anula la capacidad que tenemos para expresar Fuerza, Voluntad, Poder y Fe en nosotros. Recuerda que el Aspecto Voluntad de Dios lo cubre todo, y verás cómo te animas y te dan deseos de salir adelante.
Cuando uno decreta y ora, debe hacerlo con entusiasmo, no puede hacerlo desanimado. Cada vez que veas que estás perdiendo el entusiasmo por algo, invoca este Aspecto de Dios; afirma: “YO SOY EL ENTUSIASMO DIVINO DANDOLE ENERGÍA A ESTO”. “Yo Soy el Entusiasmo de Dios, que me da el deseo de realizar este trabajo con impulso DIVINO’’.
Texto extraído del libro “PRIMER RAYO AZUL” de Rubén Cedeño, Ed Señora Porteña
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