PROGRAMACIONES


Hay veces que no se es capaz de observar con la mente lozana porque, cuando se está frente a una flor, el mar, un centro comercial o un parque, se traen a la mente las programaciones de lo que fue inculcado en la escuela, se leyó en un libro o dijo una página web al respecto. Toda información puede que sea útil en determinadas circunstancias, pero fuera de ellas, al estar imbuido en la intelectualidad, sin darse cuenta, el individuo deja de percatarse de la sutil o grandiosa belleza que tiene lo que observa, su forma , los colores, olores y el momento. La programación no permite observar lo que es. La mayoría de las veces, el estado aturdido de la mente es lo que impera en la meditación y esto no permite que se perciba la realidad, lo que es, sin la programación, los conceptos y las ideas. Es posible despojarse de todo esto.

Extraído del libro Encuentro Consigo Mismo o Meditación de Rubén Cedeño