DALE AMOR

Lo único que las «entidades de las drogas no resisten y las quiebra por completo, es la vibración del «AMOR», ya que ellas no tienen asimilada, en su ser, ni una célula de esta condición divina, y el Amor las destruye cabalmente. Haz la prueba.


Muchos hijos de buenas familias se dedican al consumo de drogas por falta de afecto de los padres, que creen que dándoles dinero, viajes y comodidades físicas, están satisfaciendo las necesidades de sus hijos, cuando lo que ellos más necesitan son muchas caricias, que los oigan, que los tomen en cuenta, que sean el centro de atención de alguien en la vida. Al carecer de amor, una persona busca la droga o, si se la ofrecen por allí, no se niega a ella, ya que lo más preciado de la vida, que es ese esperado afecto, no le llega, y no le importa autodestruirse por el consumo de estupefacientes. Cuando una persona comienza a ser entendida, amada, comprendida, acariciada, las entidades de la droga se empiezan a alejar y los deseos de consumir drogas comienzan a disminuir.

Extraído del Libro “NO HACE FALTA LA DROGA, de Rubén Cedeño.

Editorial Señora Porteña.


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