LA LOBA NAHOMI


Rubén Cedeño San Pablo

Rubén Cedeño Libro: San Pablo

Con el favor de Dios, al encuentro de un eslabón más en mi larga cadena de visitas a los sitios donde estuvo San Pablo, llegué a la ciudad de Galatina en el sur de Italia en la Puglia, para contactar la fuente de agua curativa que San Pablo hizo brotar aquí.

Misteriosamente al bajarme del auto, se me abalanzó una gigantesca loba negra, que no sé por qué no me asustó, pensé que era una perra y de inmediato me puse a hacerle cariño sin saber el peligro que corría. Por donde me metía y cruzaba yendo de camino a un sitio llamado “Casa de San Pablo”, ¡la loba no me desamparaba! Me miraba y me seguía pacientemente. En una calle me enteré por una señora, quien me dijo, que era una loba y que se llamaba Nahomi, allí me di cuenta de su gran tamaño y mirada feroz, no voy a decir que me dió miedo, sino respeto.

San Pablo estaba siendo perseguido por las autoridades romanas, después del naufragio en Malta, buscaba llegar a Roma con la esperanza de ser indultado y al arribar aquí a Galatina se refugió en la casa de un hombre devoto. En este lugar San Pablo haciendo el signo de la cruz sobre picadas, heridas y mordidas de animales venenosos como escorpiones, serpientes, arañas y lobos feroces, salvaba de las consecuencias que podrían provocar fieros animales. San Pablo hizo surgir una fuente de agua en este lugar, así como lo hizo en Malta y el Mamertinun y mandaba a la gente víctima de algún mal a que se lavara con ella y de inmediato se curaba.