ÁRBOL DEL BIEN Y DEL MAL


"El Árbol del bien y del mal” es un elemento bíblico que representa el conocer e inmiscuirse en la dualidad, el conflicto de estar o de calificar en bien o en mal todas las cosas, comparando, conceptualizando, intelectualizando. Al hacer esto, se pierde el estado de equilibrio, imperturbabilidad y felicidad, que es el “Paraíso Terrenal”, el estado de completa armonía interior y exterior.
Dios creó al ser humano en perfecto estado de felicidad, pero lo alertó: "Mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comereís; porque el día que de él comiereis, morireís”.

Adán y Eva en el Jardín del Edén de Peter Wenzel, Museos Vaticanos

Comer el "fruto del bien y del mal” significa parcializarse por alguna preferencia, empezar a juzgar. Con el Principio de Polaridad, con el par de opuestos, viene el conflicto, se pierde la paz y comienza la disyuntiva, la escogencia: “esto es bueno o malo"; se empieza a juzgar, a condenar, a calificar y a usar mal la energía, y así se pierde la felicidad que da el estar a igual distancia del bien y del mal. Entonces se termina perdiendo el paraíso. Es la expulsión de Adán y de Eva del Paraíso Terrenal.
La prohibición de comer del “Árbol de la Ciencia del bien y del mal” no es una decisión autoritaria para probar la obediencia del ser humano; es un favor que se le hace, sugiriéndole que no pruebe ese mundo confl