VENGA A NOSOTROS TU REINO

Visualicemos cómo del plano más alto, por medio del Cordón Plateado, desciende a nosotros el Reino de Dios, que es nuestro "Plan Divino de Perfección” y “Concepto Inmaculado”. Decir que el “Reino de Dios" venga a nosotros es conectarse con ese Plano, para que descienda a nosotros el “Padre Nuestro” y su esplendor, Buena Voluntad, Amor, Serenidad, Prosperidad, Sabiduría, Salud y protección. Ese Reino de Dios, que es la Perfección de los Planos Celestiales, hay que traerlo a la tierra; esto es, que todo funcione perfectamente, esté perfectamente limpio, ordenado, brillante, reluciente, exquisito, impecable.

El Reino de Dios es nuestro "CONCEPTO INMACULADO", hecho a Su imagen y semejanza, donde vive nuestro verdadero Ser, Puro y Perfecto, sin ninguna imperfección, sin problemas, enfermedades, carencias de ningún tipo, pobrezas, conflictos, dudas o fealdad; sin conflictos sentimentales ni sufrimientos, en completa bienaventuranza espiritual. Esto está simbolizado en la Biblia por el "Paraíso Terrenal", que realmente existe y se puede vivir en él. Es el “PLAN DIVINO DE PERFECCIÓN”, el cumplimiento de la “VOLUNTAD DE DIOS". Es el patrón puro y perfecto, ser dueños absolutos de las circunstancias, y consiste en vivir expresando inteligencia, amando a la gente y siendo amados por todos, siempre hermosos y elegantes, saludables y felices, prósperos -con la provisión de toda cosa buena, con el total de nuestras necesidades cubiertas, sin que nos falte un centavo libres de toda atadura, inteligentes, amorosos, bellos, saludables y opulentes, tanto para nuestro bien como para el de todas las corrientes de vida que nos rodean. Este es nuestro "Designio Divino". [...] Podemos decretar: "YO SOY sosteniendo el Concepto Inmaculado de mi Plan Divino de Perfección".
Texto extraído del libro "PADRE NUESTRO METAFÍSICA" de Rubén Cedeño publicado por Editorial Señora Porteña