UNIDAD

Date cuenta que eres Uno con todo lo manifestado. El separarte de tu grupo espiritual, religión o núcleo social es un error, ya que tu evolución la defines con la expansión de tu consciencia, en unidad con toda la vida y las personas que contactes, no importa quienes sean ni donde estén.


Fuiste Uno con todos antes de individualizarte de la Mente Divina, y serás Uno cuando asciendas y te fundas en el Océano de la Divinidad. Entonces, ¿para qué separarte? Date cuenta de que esto retarda tu unión con tu fuente de origen.


Desarrolla el estado de consciencia de UNIDAD con cada ser humano y, si puedes, con cada animal y planta, todos los credos, razas, tendencias políticas y orientaciones sexuales.


El ser incluyente es tu Llave Tonal grupal, teniendo los brazos abiertos para todos.


Para ascender, tienes que saldar toda deuda kármica de separación con alguna persona o partícula de vida, aunque sea minúscula.


No contradigas tu espiritualidad, separándote de tu religión materna, el grupo espiritual que te formó; no te sientas diferente a lo existente.


Todos somos uno en la Consciencia del Logos Cósmico ¿Quién eres para separarte, si Dios nos tiene a todos unidos en su Cuerpo, Corazón y Mente?


Establece nexos de amor y amistad con todos los miembros de la raza humana, grupos sociales, culturales, profesionales y religiosos.


No excluyas jamás a ninguna persona. Sé siempre, en todo pensamiento y acción, incluyente.



Extraído del Libro “REQUISITOS DEL ESTUDIANTE ESPIRITUAL”, de Rubén Cedeño.