TAXI VACÍO

Era 31 de Diciembre en la noche en Nueva York, e íbamos a la ceremonia de toma de El Morya como Espíritu Envolvente, con montones de bolsas contentivas de los implementos para la celebración. Faltando pocos minutos nos llamó la persona que nos iba a llevar en su auto, diciéndonos que no podía hacerlo. Llamamos a la compañía de taxis y nos dijeron que hasta el siguiente día no tendrían servicio. Nevando y con la temperatura bajo cero, nos tuvimos que lanzar a la calle con los paquetes, a buscar un taxi al azar. Apliqué la Oración Científica y venían decenas de taxis, pero estaban llenos, apremiaba el tiempo y no nos podíamos ir. Me dijo Juan: “Como que la Metafísica ya no te funciona”, y esto me dio coraje. En ese momento me di cuenta de que estaba decretando por los taxis, pero como no decía que vinieran vacíos, pasaban, pero llenos. Corregí el tratamiento y decreté: “En el Nombre de la Divina Presencia de Dios ‘YO SOY’, decreto un taxi vacío, en armonía para todo el mundo, bajo la gracia y de manera perfecta. Gracias Padre porque ya nos fuimos”. Apareció el Taxi Vacío y llegamos puntualmente a la ceremonia.


Extraído del Libro “MILAGROS DE CURACIÓN Y OTRAS COSAS”, de Rubén Cedeño.