SANACIÓN ESPIRITUAL

La ciencia está comenzando a darse cuenta de que gran cantidad de desórdenes físicos y mentales se deben a causas emocionales invisibles, las cuales yacen en las conciencias de los implicados, a veces enterradas más allá del alcance y memoria de la identidad personal del individuo. El aumento de iluminación que emana desde el Quinto Rayo abrirá, a los miembros diligentes y honestos de la Profesión Médica, un nuevo entendimiento, el cual requerirá de la fusión de la ciencia y la religión, uno de los pasos integrales hacia la Liberación que se le ha prometido a la humanidad.


Ilustremos brevemente: cada órgano y célula del mecánico físico tiene una frecuencia vibratoria propia, separada y aparte de la de sus vecinos. Dentro de los cuerpos internos hay ciertos centros que vibran al unísono con estos organismos físicos. Ciertas distorsiones mentales y emocionales afectan el mecanismo, dentro de los cuerpos físicos, de manera discordante, de modo que los vehículos internos tienen que ser armonizados y purificados si se quiere lograr un alivio permanente y la liberación del desajuste del ser externo. Cuando estas causas internas son eliminadas de la conciencia por medio de la iluminación de la mente externa, la purificación de los cuerpos internos y la cooperación de la personalidad, el efecto aflictivo en el organismo, se disuelve y desaparece.


Es por esto que la sanación espiritual de hoy toma más tiempo que la de antaño; sin embargo, provee un vasto campo para experimentación por parte de la corriente de vida interesada en “levantar el velo” que cubre esta tremenda ciencia, con el deseo de unir sus propias fuerzas con el Movimiento Cósmico de la Era y, por medio de la Aplicación, manifestar la prueba de la Ley presentada.


Una comprensión inteligente de la mecánica de la forma física en relación a los otros tres cuerpos inferiores, les permitirá volverse más valiosos para la Jerarquía y para la humanidad, en el tratamiento y disolución de las causas detrás de las apariencias de imperfección.


Extraído del Libro “REINO DE BEY”, de SERAPIS BEY. Colección Metafísica Maestros Ascendidos.