RESPIRACIÓN PURIFICADORA


Concienciar la respiración no debe causar molestias, y si las ocasiona, es porque a través de ella comienzan a aflorar impurezas del inconsciente que no hay que disimular o encubrir; están allí, son propias, son el "el terror del umbral", y si se está en purificación, salen, hay que sincerarlas, afrontarlas y disolverlas.

Cuando suceden cosas y se dicen asuntos que contrarían la voluntad, los sentimientos y deseos del yo personal egoísta, egotista, de inmediato surgen y vórtices mentales y emocionales terribles. Esto produce actitudes tóxicas, descontento, rabia, rechazo, odio, y la persona se convierte en una tormenta hurucanada que involucra sus envolturas física, vital, emocional y mental, ocasionando preocupaciones, angustias y sufrimientos.

Concienciar la respiración elimina los vórtices, permite ir a la raíz de ellos; esto es autoindagarse profundamente, psicológicamente, emocionalmente, sin juzgarse, sino conociéndose, yendo a la raíz del conflicto y haciéndolo desaparecer. Esto es conocerse a sí mismo, asunto que maestros, santos y gurús han hecho, no teóricamente, sino de forma vivencial.

Todo trabajo de autoconcienciación se realiza dentro del espacio corporal físico, vital, emocional y mental interno, jamás fuera de él, y su instrumento es la "respiración consciente".

Extracto del libro: Meditación, Iluminación y Nirvana" de Rubén Cedeño

Artículos Destacados