RESPIRACIÓN CONCIENCIADA


En la meditación, la respiración no es un ejercicio respiratorio llamado prânâyâma, sino un acto de concienciación que lleva a purificar la mente y los sentimientos. No se trata de controlar la respiración, sino de hacerse consciente de ella.

La respiración parece una función meramente física, pero concienciada a plenitud, vincula con lo interno, tato lo inconsciente como lo supraconsciente, llamado Ser Interno; la "Totalidad de la Vida" conocida como Dios o Îshwara; y "lo Absoluto", conocido como Parabrahman o Vajradhara.

La respiración concienciada es el máximo objetivo de observación, abstracción, concentración y meditación.

Conocer esta información no sirve de nada; vivenciarla es lo grande.

Es importante sentir la respiración, la sensación del aire entrando y saliendo por la nariz, como se inhala y exhala, y que se siente en las fosas nasales.

Se trata de observar la respiración en su realidad, tal y como es, sin alterarla con ninguna imaginación.

Observar como el aire va penetrando al cuerpo, llenando íntegramente, invadiendo; sentir como el abdomen y el diafragma se extienden, la llenura que da el aire y cómo penetra. Al exhalar, prestar atención a cómo se relaja el cuerpo, el abdomen se contrae, desciende y el aire se expande hacia afuera. Cuando hay ocupación en la respiración, se pone la atención completamente en eso.

Extracto del libro: Meditación, Iluminación y Nirvana de Rubén Cedeño.


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