RAMAKRISHNA Y LA MADRE DIVINA


Como no soportaba estar separado de Madre Kali, Ramakrishna decidió matarse con una daga que estaba en el templo; afortunadamente, la Madre se le apareció como una joven de dieciséis años; entonces a Ramakrishna se le desaparecieron los edificios, y percibió un ilimitado, infinito y refulgente “Océano de Conciencia”, que es el Océano de la Divinidad, donde veía olas luminosas que, con su ruido, querían devorarlo.


Otras veces, Ramakrishna percibía cómo la Madre surgía de un mar de bruma transparente, donde veía, primero, sus pies; luego, la cintura; después, todo su cuerpo; y por último, su rostro, sintiendo su aliento y su voz.


Generalmente, por las noches, Ramakrishna oía, desde su cuarto, el tintineo de las ajorcas de oro de la Madre Divina cuando esta subía al balcón del primer piso del templo.