¡QUE SE HAGA LA VOLUNTAD DE DIOS!

Tengo el privilegio de dirigir la atención de ustedes a la oportunidad que se les brinda de saber que la Voluntad de Dios debe manifestarse en todo servicio que presten.
Ustedes son conscientes de que todas las actividades deben estar alineadas con la Voluntad de Dios, sin importar de qué manera se presente. Recuerden: ¡YO ESTOY sirviendo a la Voluntad de Dios!


A veces, una situación difícil puede presentarse o irrumpir en la pantalla de sus mentes, y lo hace para servir de lección. Recuerden que la conciencia humana no tiene parámetros para juzgar. Por el contrario, debe aprender a pensar, razonar y preguntarse: “¿De qué forma puedo prestar servicio?"
¡La Voluntad de Dios es el Camino de la Perfección y está de acuerdo con todos los senderos de la Creación! Recuerden: “¡En todas mis actividades, que no se haga mi voluntad, sino la Voluntad de Dios!”. Ustedes saben esto, pero a veces lo humano se inmiscuye. Sostengan en el centro de sus mentes: “¡Que se haga la Voluntad de Dios!”.
Texto extraído del libro "Sol de Soles" del Señor Sirio, Editorial Señora Porteña