MULTIPLICACIÓN DE LOS PANES

En Tabga, Jesús realizó la Precipitación de los panes y de los peces. Muy cerca de allí está el lugar donde sucedió otra precipitación, que fue la pesca milagrosa.


En Tabga se halla el origen de la «Oración Científica», que es uno de los principios básicos de la Precipitación. Estando reunido con cinco mil personas, era ya tarde, tenían hambre y no había dónde ir a comer. Buscando entre los presentes quién tuviera algo de comida, encontraron a un muchacho con cinco panes de cebada y dos pescados; Jesús exclamó, con fe: «Eso bastará para darle de comer a todos. Díganle a la gente que se siente». Jesús dijo esto porque sabía que iba a precipitar alimento para todos. Él puso en práctica la «Oración Científica», afirmando: «Gracias Padre porque todos han comido y han bebido». El Maestro dio las gracias primero, antes de que comieran. Eso era un desafío, una cosa casi imposible de creer: que con tan poquita comida pudiera alimentarse tanta gente.


El principio de la «Oración Científica» es dar gracias a Dios por haber recibido las cosas antes de recibirlas. Si tú te estás muriendo de hambre y no hay comida por ninguna parte, afirma: «Gracias Padre porque yo ya comí». Si no tienes dinero o te falta, entonces declara: «Gracias Padre porque tengo dinero». Si te encuentras sin trabajo, di: «Gracias Dios porque ya me diste el trabajo». Esto es una demostración de fe.


Jesús no puso la mente en la apariencia de escasez, sino en la Precipitación de la provisión infinita de Dios. Dijo: «Gracias», antes de que comieran, y todos comieron.