“PIENSO Y HABLO POSITIVO”

Pienso en el Bien y,

por eso, hablo bondadosamente.

Pienso en la Inteligencia y,

por eso, hablo con Sabiduría.

Pienso en el Amor y,

por eso, hablo con cariño.

Pienso en la Armonía y,

por eso, hablo armoniosamente.

Pienso en la Salud y.

por eso, hablo sanando.

Pienso en la Paz y,

por eso, hablo pacificando.

Pienso en el Amor Compasivo y,

por eso, hablo perdonando.

1. Cuando estén hablando mal de alguien, de una cosa o asunto, si puedes, cambia la conversación o apártate de allí, y no respondas ni apoyes el comentario. Recuerda que el “Cristo Interno” de la persona de la que hablan mal es perfecto, y solo su personalidad tiene apariencias. Dile mentalmente al individuo del que hablan mal: “Bendigo tu Cristo Interior puro y perfecto”. De esa manera, te desconectas de la crítica hacia ese ser.

2. Recomienda el Maestro Koot Hoomi: “Nunca hables mal de nadie, y rehúsa escuchar a quien se expresa mal de otro, haciéndole observar con dulzura: ‘Quizás no sea verdad, y si lo fuese, es más caritativo no hablar de ello’”.