PADRE NUESTRO QUE ESTÁS EN LOS CIELOS

(PATER NOSTER QUI EST IN CAELIS)
Esta sabia frase no dice "Padre mío”, sino declara que es “Nuestro” de todos en igual medida, y al ser así. expone una fuerte unidad entre los seres humanos, afirma la hermandad entre todos nosotros, que somos una familia, los hijos de un mismo Padre. Dios no es más propiedad de unos que de otros, o solo de un grupo en específico, como puede ser una religión, grupo espiritual, orientación sexual, nacionalidad o raza. Esta es una orden sobreentendida, de que hemos de orar no solo por nosotros, sino por toda la humanidad. También declara la relación entre Dios y nosotros, que es de padre e hijo, y descarta cualquier posibilidad de que Dios pueda ser un tirano cruel. Acordémonos de lo que Jesús nos dice: "Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará buenas cosas a los que le pidan?”

Además, aquí se aclara la naturaleza de Dios y nuestra, porque “cada cual engendra su igual” cada hijo es genéticamente igual a su padre, y si Dios es Espíritu Divino, es creador, es Amor, hace milagros, es salud y todas las bellezas que se afirman de Él, nosotros también lo somos. Por eso expresa el Génesis lo que aquí se corrobora: "Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó".
Texto extraído del libro "PADRE NUESTRO METAFÍSICA" de Rubén Cedeño publicado por Editorial Señora Porteña