NUEVE PASOS DE LA CARRERA DEL ELECTRÓN

Los infinitos millardos de electrones existentes recorren una larga carrera. 1o Los electrones salen impolutos del “Gran, Gran, Gran Sol Espiritual Central”. 2o Los electrones llegan a la Presencia “Yo Soy” de cada persona. 3o Los electrones son calificados por cada personalidad en bien o mal. Los electrones salen de la persona con cada acción que esta realiza, como: dirigir un país o instituto, instruir, cocinar, relacionarse, trabajar, interpretar un instrumento, dirigir coros u orquestas, sanar, escribir, celebrar una ceremonia. Si lo hace constructivamente, con agrado, todo el que come, sale de viaje, escucha la canción, lee el libro o escucha la conferencia se lleva impregnada en su aura, sus sentimientos y pensamientos, la dulzura de esos electrones, y queda feliz. 4o Los electrones salen de sus calificadores contagiándoles sus calificaciones a las demás personas. 5o En su carrera, a los electrones se les adosan otros calificados en forma semejante: si son dichosos, atrayendo más dicha; y si son desdichados, atrayendo más desdicha. Si los electrones fueron calificados constructivamente, con Buena Voluntad, Inteligencia, Amor, Belleza, Verdad, Opulencia y Misericordia, por “Principio de Vibración”, irán incorporando electrones semejantes a sí mismos durante toda su carrera de ida y vuelta. 6o Los electrones llegan al confín del Universo, al “Anillo No Pase”, y regresan a buscar a su calificador.


7o El electrón encuentra a su calificador porque lleva impreso el “Patrón Electrónico” de este. 8o Todo electrón mal calificado tiene que ser transmutado por quien lo mal calificó, por medio del sufrimiento o de la Llama Violeta. 9o El electrón regresa inmaculado a la Presencia “Yo Soy” y al “Gran, Gran, Gran Sol Espiritual Central”.
Extraído del libro "TRANSMUTACIÓN ELECTRÓNICA METAFÍSICA" de Rubén Cedeño publicado por Editorial Señora Porteña