NO HAY NINGUNA VIRTUD EN SER POBRE

No hay ninguna virtud en ser pobre; el mundo está lleno de ellos y ninguno es santo. El Maestro Saint Germain hacía gala de una gran riqueza, sin ser, por ello, orgulloso, vanidoso ni prepotente.
Algunos religiosos que han hecho votos de pobreza y muchos indigentes son orgullosos, egoístas y altivos como cualquiera. Muchos practicantes de distintas religiones poseen grandes riquezas en sus templos, que están llenos de oro, piedras preciosas, cuantiosas fortunas, y no son más espirituales ni dejan de serlo por ello. En esta Era se dice: “Procura tener más, para poder dar más”.

Los fondos de los mares están rebosantes de perlas y corales; las profundidades de la Tierra se encuentran tachonadas de diamantes, esmeraldas, amatistas y demás piedras preciosas. Dios no es pobre. Y ¿por qué sus hijos habrían de serlo? Todo hijo hereda la fortuna de sus padres. Entonces, ¿por qué el Maestro Saint Germain o cualquiera tiene que ser pobre y miserable, pudiendo ser opulento, al ser hijo de un “Padre” tan rico como Dios? No existe un porqué. Hay que tener cuidado; que a nadie le pase lo que a Juana la Loca, que no reclamó lo que le pertenecía, y, siendo reina y muy rica, vivía presa y miserablemente. Por lo tanto, si reclamas tu “Herencia Divina” de opulencia, todo lo bello y bueno que desees y necesites, lo tendrás.
YO NO SOY POBRE NI TENGO POR QUÉ SERLO. YO SOY RICO, OPULENTO Y DADIVOSO. * YO NO ACEPTO SER IGNORANTE, NI TAMPOCO ORDINARIO. YO PROCURO SER NOBLE, CULTO Y REFINADO.
Extraído del libro "Saint Germain Plus" de Rubén Cedeño, Editorial Señora Porteña