NO ES ORDENAR QUE SE HAGA, SINO CONSEGUIR QUE SE LOGRE

Las autoridades, los gurús y los maestros han saturado sus pláticas y libros diciendo: “amen”, “perdonen”, “sean humildes”, “sean esto” o “sean lo otro”, y la gente no les ha hecho caso. Prueba de esto son la mayoría de las religiones, llenas de hermosos y edificantes preceptos, pero que muy pocos cumplen. No se hace nada estando en la cocina y diciéndole a un niño que se encuentra en su habitación, que se cepille los dientes. Lo más seguro es que conteste que sí lo va a hacer, pero que no lo haga. Hay que ir adonde está el niño, llevarlo al baño, tomar el cepillo, hacer que se cepille los dientes, diciéndole cómo se realiza esto correctamente, y crearle el hábito. No es decir que se hagan las cosas, sino conseguir que se ejecuten.


NO ES ORDENAR QUE SE HAGA,

SINO CONSEGUIR QUE SE LOGRE


No es ordenar “no temer”,

sino lograr “Tener Fe”.


No es ordenar “no odiar”,

sino conseguir “Ser amoroso”.


No es ordenar “no ser débil”,

sino “Ser fuerte”.


No es ordenar “armonizarse”,

sino “Ser Armonioso”.


No es ordenar no hacerlo feo,

sino lograr “Hacerlo Hermoso”.


No es ordenar “no enfermarse”,

sino “Ser Saludable”.


No es ordenar “no ser violento”,

sino conseguir “Ser Apacible”.


No es ordenar “no limitarse”,

sino “Ser Próspero”.


No es ordenar perdonar,

sino “Ser Compasivo”.


Extraído del Libro “PSICOLOGÍA DE LOS SIETE RAYOS, de Rubén Cedeño.

Editorial Señora Porteña.



Artículos Destacados