LLAMA DE LA ASCENSIÓN

¡La Naturaleza de la Llama es elevarse! Por lo tanto, si la invocamos diariamente, magnetizándola y sosteniendo su actividad, Ella nos elevará a su propia octava “en el aura del Altísimo”. Esta Llama es una corriente de ENERGÍA REAL, MOVIENTE y ASCENDENTE, mediante la cual nosotros, cualquier ángel, y hasta elementales, pueden culminar su ciclo de servicio en la Tierra y Ascender al Cielo, entrando en el Estado Divino natural. No vayamos a considerar que la actividad de esa Llama es efímera, abstracta o visionaria; es un foco magnetizado por una Inteligencia Divina, sostenido por su Amor, e irradiado hacia adelante a través de los planos físico, etérico, astral y mental, para la eliminación de todos nosotros.


CADA ASCENSIÓN CONTRIBUYE A LA ASCENSIÓN DE LA CORRIENTE DE VIDA QUE VIENE DETRÁS, YA QUE APROVECHA EL MOMENTUM CÓSMICO QUE HA DEJADO SU ANTECESOR.


Nuestro descenso consciente a la tierra, y el de los espíritus guardianes, tuvo el propósito de magnetizar la perfección del Reino del Cielo, y traer esa Perfección al mundo físico. Así como el sol físico “reduce” la radiación del Sol Central de nuestro sistema, asimismo, cada corriente de vida a la que se le dio la oportunidad de encarnar en la Tierra, tomó el voto de exteriorizar alguna parte del Plan Divino. Cuando completemos ese servicio, ascenderemos de vuelta al Cielo.


Extraído del Libro “EL CIELO”, de Rubén Cedeño.