INTELIGENCIA EN EL APRENDIZAJE

El “Aprendizaje Interno Inclusivo” parte del principio de que todo ser humano tiene dentro de sí la “Llama de la Inteligencia”, que lo hace capaz de observar, percibir, pensar, razonar, discernir, poseer sentido común y ser sensato. Si esto es así, cada vez que se desenvuelve un proceso de aprendizaje, quienes facilitan deben conseguir que esta Llama se manifieste en el estudiante.
Para lograr que un estudiante desenvuelva la “Llama de la Inteligencia” ante todo aprendizaje, decisión a tomar, razonamiento que realice, hay que conseguir que responda a ciertos interrogantes: “¿Qué dices al respecto?”, "¿qué te parece?". De esta forma, el estudiante tiene la oportunidad de participar en su propio proceso de aprendizaje, expresar su sentir, lo que redundará en la maravillosa consecuencia de que se exprese por medio de la “Llama de la Inteligencia” que cada uno lleva dentro.

En un proceso de aprendizaje, la autoridad parte del principio de ignorar la “Llama de la Inteligencia” en el estudiante, considerando que no sabe, que hay que decírselo todo, que se le deben dar órdenes y que él tiene que obedecer. Los sistemas de enseñanza autoritarios no permiten que la "Llama de la Inteligencia” se exprese dentro de cada ser humano, mientras que la participación en libertad hace que se manifieste.
Texto extraído del libro "Aprendizaje Interno Inclusivo" de Rubén Cedeño publicado por Editorial Señora Porteña