HUMILDAD

No puedes nunca creerte diferente a tus condiscípulos y estudiantes, ni superior a ellos, opinando: “Soy el más sabio”, “soy el más santo y el más grato al Maestro”.
No busques el mal en los demás para combatirlo; no hagas caso de él, y morirá.

Desecha toda tristeza, sea cual sea, y, en el momento en que surja, recuerda que es una de las múltiples manifestaciones del egoísmo. Existe la tendencia a ponerse triste por lo que a uno le falta de realización espiritual, pero esto es orgullo. Estos pensamientos deberían ser sustituidos por los de ayuda a la humanidad.
Texto extraído del libro ' MI PRIMER LIBRO DE METAFÍSICA" de Rubén Cedeño publicado por Editorial Señora Porteña
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