HEPTARIO

El «Heptario» está conformado por cuarenta y nueve cuentas engarzadas como un rosario: siente azules, siete doradas, siete rosadas, siete blancas, siete verdes, siete anaranjadas y siete violetas. Cada color representa uno de los Siete Rayos.


SIETE RAYOS


Cada Rayo es un «Aspecto de Dios». Los Siete Rayos son:

1. Rayo Azul: Bondad, Principio y Voluntad.


2. Rayo Dorado: Sabiduría e Inteligencia.


3. Rayo Rosa: Amor y Actividad.


4. Rayo Blanco: Pureza, Belleza y Ascensión.


5. Rayo Verde: Verdad, Salud y Consagración.


6. Rayo Oro-Rubí: Provisión y Paz.


7. Rayo Violeta: Libertad, Transmutación y Perdón.



Podemos invocar y activar, con el poder del pensamiento, el sentimiento, el decreto y la visualización, cada una de las cualidades de los Siete Rayos.


Todas las actividades de la vida y sus formas de expresión, tanto en la Tierra como en el Cosmos, encajan en uno de los Siete Rayos o «Aspectos de Dios». No hay nada en el Universo que no esté contenido dentro de una de las actividades de los Siete Rayos. Por eso, el «todo» de la realización espiritual está en desarrollar cada uno de estos «Siete Aspectos de Dios», y en esto, el «Heptario» es de una gran utilidad.


El estudio de los siete colores, sus radiaciones y virtudes produce el más grande desenvolvimiento espiritual que se pueda pensar, y hace que la «Chispa Divina Interna» se avive y expanda cada vez más. Por eso en Metafísica se estudian, decretan y practican los Siete Rayos.


LOS RAYOS Y LOS DÍAS


Cada día de la semana recibe mayor influencia de una de las cualidades de Dios por medio de uno de los «Siete Rayos»: Rayo Azul, el domingo; Rayo Dorado, el lunes; Rayo Rosa, el martes; Rayo Blanco, el miércoles; Rayo Verde, el jueves; Rayo Oro-Rubí, el vienes; y Rayo Violeta, el sábado. Si uno desea armonizarse con estas radiaciones, puede usar ropa del color del Rayo del día.


LOS RAYOS Y LOS MAESTROS


Cada uno de los «Siete Rayos» tiene su Elohim, su Arcángel y su Director o Chohán. El Director del Rayo Azul es Sirio, junto al Maestro El Morya; del Rayo Dorado, la Señora Soo Shee; del Rayo Rosa, Lady Rowena; del Rayo Blanco, Serapis Bey; del Rayo Verde, Hilarión; del Rayo Oro-Rubí, Juan El Amado; y del Rayo Violeta, el Maestro Saint Germain, y la Madre Mercedes como Regente.


FORMA DE HACERLO


Controlando con los dedos de la mano cada una de las siete cuentas del Rayo correspondiente, hagamos en tono audible, susurrado o mentalmente, la afirmación señalada que aparece en la forma de realizar el «Heptario» que hemos escogido. Cada afirmación está dividida en dos partes; si se desea, se puede hacer unipersonalmente, la persona sola; responsivo, con otra persona; o con un guía y un grupo. Todo depende de la situación, el objetivo y el lugar donde se realice. Podemos visualizar delante de nosotros el Rayo invocado, y meditar sobre el contenido de los decretos, concienciando cada palabra. En todo lo que existe en el cosmos están presentes los «Siete Rayos». Podemos hacer la práctica del «Heptario» tantas veces como queramos, incluso siete veces cada vez.


FINALIDAD


Los decretos del «Heptario» se hacen con la finalidad de instaurar la actividad de los Siete Rayos dentro de la persona que lo realiza, en el lugar donde se hace y hacia donde se expande, eliminando problemas y trayendo a la manifestación el «Concepto Inmaculado» y el «Plan Divino de Perfección», sea en uno, otra persona, un hogar, un país, cualquier sitio, condición o cosa, por medio de la implantación de los «Siete Aspectos de Dios».


QUÉ PRODUCE EL HEPTARIO


La práctica del «Heptario», hecha con concentración y devoción, espiritualiza, desarrolla y da Buena Voluntad; nos hace amorosos; nos embellece y asciende; sana enfermos; da paz y provisión; libera, perdona y transmuta toda negatividad; atrae la presencia de los Arcángeles, los Ángeles, Maestro y Seres de Luz.


DÓNDE HACERLO


Lleva contigo el «Heptario» donde vayas. Puedes hacerlo, en cualquiera de sus modalidades, antes de la actividad de instrucción de metafísica; mientras viajas en el metro, colectivo, tren o avión; en salas de espera, aeropuertos u oficinas; en tu casa o templo. Cuando las situaciones sean adversas y necesario cambiarlas, cuando necesites de Dios y de la oración, sentirte en paz con el Espíritu, quieras atraer la energía de Dios, los Maestros y los Santos, haz el «Heptario».


MODALIDADES


Existen varias modalidades de hacer el «Heptario», como puede ser el canalizado hacia la atracción de la radiación y auxilio de los Siete Arcángeles, el Arcángel Miguel, los Siete Maestros y las virtudes de los Rayos, los Siete Aspectos de Dios, el Perdón o el Fuego Violeta. Una de estas modalidades se adapta para cubrir y resolver la necesidad que tengas.


Extraído del Libro “HEPTARIO”, de Rubén Cedeño. Editorial Señora Porteña.




Artículos Destacados