GRAN INVOCACIÓN: PODERES

La “Gran Invocación” es tan poderosa, que los Maestros de la Jerarquía Espiritual de Shamballa agradecen enormemente que se divulgue y se la utilice diariamente, cada vez más.
Si la “Gran Invocación” es empleada por miles de millones de personas, se evitan muchas guerras y se reorienta a la humanidad hacia los propósitos del Cristo, estabilizando a los humanos en la conciencia de sus “Seres Internos”.
La “Gran Invocación”, hecha desde los distintos niveles de conciencia humana, constituye un poderoso decreto que influye en los Retiros Etéricos y Centros Ocultos de la Jerarquía Espiritual, para que se desaten las “Fuerzas Salvadoras” y, con ese ímpetu, se logre la completa Ascensión de la humanidad, eliminando los focos de división, cisma, mentira, superficialidad, enfermedad y odio que hay en grupos, religiones y partidos políticos de casi todos los países del mundo. Este llamado grupal debe realizarse en cada reunión de carácter interno para que, con esto, se aúnen esfuerzos y el conglomerado humano consiga el próximo escalón que le corresponde en la escala de Ascensión en la Luz, dentro del nuevo ciclo mundial que está comenzando en la presente Era de Acuario.
Si se pronuncia cada una de las estrofas de la “Gran invocación” enfocando afirmativamente la “Voluntad Divina", la “Sabiduría” y el “Amor Activo”, se liberará un gran poder para la salvación de la humanidad y la derrota inmediata de las energías del mal.
Aconseja el Maestro El Tibetano, respecto a la “Gran. Invocación” y a algunas de sus frases: “Estas palabras deben ir acompañadas por la consagración de la vida personal a la causa de la humanidad y la transmutación de la voluntad personal en la voluntad del alma de sacrificarse".
Extraído del libro D.K. Máster de Rubén Cedeño