FACILITADOR

La Metafísica ha surgido, se ha mantenido, se sostiene y se conservará gracias a la labor abnegada de sus facilitadores. Los facilitadores, con abnegación, sencillez, humildad, sabiduría, servicio, buena voluntad, rectas relaciones humanas y sin autoritarismo, sin dar órdenes, sin expulsar a nadie, sin entrometerse en la vida de ninguna persona, sin impedir la libertad de sus estudiantes, gratuitamente, diariamente, en infinidad de grupos, y cantidad de países, comunican la “Enseñanza Interna” o Metafísica ordenadamente. Asunto que hacen sin cobrar pidiendo únicamente una “Donación Amorosa”, para sostener los locales donde realizan sus actividades, sin tomarse ni un centavo para sus gastos personales, y por eso “DIOS LOS AYUDA”.

Facilitador, en este caso, de Metafísica, no es sinónimo de maestro, profesor, mentor, guía ni gurú. Es alguien que facilita, como un chef que sirve un bufet, exponiendo la comida, para que la gente la escoja en la cantidad que desee y consuma lo que quiera con toda libertad. Si alguien da órdenes, autoriza o desautoriza, expulsa, se entromete, tergiversa, o proclama ser alguien, no es un facilitador, y mucho menos, de Metafísica. Si esto es así, no es culpa de la Metafísica ni de quien expone estos planteamientos. En Metafísica no se obedece ciegamente a ningún instructor o guía humano, solo se acepta o no de él, de forma libre, la exposición de la “Enseñanza Interna”, siempre y cuando sea lógica, sensata, con sentido común y dada con todo el amor y servicio que se pueda otorgar generosamente. Como en la Metafísica no se es “perjuro al amor”, al facilitador, aunque no se le adore, se le quiere, respeta y se le ayuda en lo que se pueda, como se hace con cualquier querido amigo, siempre y cuando salga del corazón hacerlo, libre de cualquier autoridad. Todo el que lo desee puede ser “Facilitador de Metafísica”, tomar los libros de instrucción y comenzar a instruir, capítulo por capítulo, a la persona que tenga más cerca y a la que le vea interés en estos estudios.
Extraído del libro "Perfil de la Metafísica" de Rubén Cedeño, Editorial Señora Porteña