EXPRESIÓN DE LA TIERRA

Como elemento, la tierra es una bendición. Los hermosos cuerpos de las mujeres, con sus curvas exaltadas en los concursos de belleza, y la musculatura de los hombres; la variable y esplendorosa fauna, toda la rica flora y el reino mineral, los arreglos florales, el verdor de cada planta en particular, la gloria zoológica, los conjuntos ornamentales de joyas: todo eso es la Madre Divina Mamaki, lo único de lo que disponemos conscientemente para aprender todo el esplendor de la VIDA que se expresa en esta tercera dimensión.


Pero, ¿por qué se desprecia lo material? ¿No nos damos cuenta de que, al despreciar el cuerpo del hombre y el de la mujer, el de los animales y a la tierra, se está despreciando a la “Totalidad de la Vida”, a la Madre Divina y a todo? Entonces, ¿qué es lo que se ama?


Hay que darse cuenta de que, al ir contra el mundo, se está yendo contra la Madre Divina y todo. Por eso hay personas que no aman a nadie, ni siquiera se aman a sí mismas, y viven con tanto odio.


Qué tontas son las personas que condenan el acto de hacer el amor que las trajo a la vida, que condenan sus cuerpos y se horrorizan con la desnudez. Condenan la materia, e ignoran que todo lo oue se ve, como la tierra, no es otra cosa que la forma tangible de la Madre Divina.


Extraído del texto: "Dorje Supremo" de Rubén Cedeño