EL PAN NUESTRO DE CADA DÍA, DÁNOSLO HOY

Cuando en la Biblia aparece la palabra “pan”, es sinónimo del suministro de “toda cosa buena” que necesitemos en la vida, como: la comida diaria, el trabajo, el dinero, el auto, el taxi, la ropa y otras cosas indispensables para poder vivir decentemente, como por ejemplo la casa, el trabajo, una cama, una silla, una cocina y tantas menudencias más; todo lo que precisemos. A su vez, también simboliza “El Pan de Vida”, que es el Suministro Espiritual: aprendizaje espiritual, clases espiritualizantes, conversaciones edificadoras, santas amistades, angélicas melodías y actividades que unan este cuerpo al de Dios.

Este nutrimento, que es el “pan nuestro de cada día”, le pedimos al “Padre Nuestro” que nos lo dé hoy; no se lo pedimos para mañana ni pasado, sino hoy, “aquí y ahora”. Esto es Dios en acción inmediata. La Biblia dice: “Hoy es el día de tu Salvación” Es para que ese "pan” lo tengamos a cada momento y sin que falte jamás. Por lo tanto, al afirmar: “El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy”, estamos decretando el suministro de todo lo que necesitamos para vivir aceptablemente. Pero si después de solicitarlo, lo desbaratas con la interminable lista de “no”, afirmando imposibilidades, pues vivirás como el resto de la gente que reza y reza, y pareciera que sus oraciones no llegan a ninguna parte. Y no es que no se manifieste lo pedido, es que Jesús dice: “Como creíste te será hecho”.
Texto extraído del libro "PADRE NUESTRO METAFÍSICA" de Rubén Cedeño



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