DIRIGENTES


El primer deber de alguien que dirige es honrar a los Maestros de Sabiduría y al Dharma, a los sacerdotes o brahmanes y los “Seres Cósmicos” Esta persona, esencialmente, debe ser alguien de acción.
El "Plan Divino de Perfección” y las acciones son igualmente poderosas, ambos juegan un papel prominente, pero la acción es más potente que el “Plan Divino de Perfección". Es la acción la que determina el “Plan Divino de Perfección”.
El deber de alguien que dirige es ocuparse del Dharma. Si quieres inspirarles confianza a tus súbditos, has de amar el Dharma y obrar de acuerdo con él.

Alguien que dirige debe ser el compendio de todos los logros y su comportamiento debe estar libre de todo reproche.
Autodominio, humildad y justicia son cualidades que debe tener alguien que dirige o manda, para que pueda tener éxito y sostener todas sus emociones y pasiones perfectamente bajo control.
Todo el que dirige debe ser una persona recta. Es un peligro que alguien que dirige sea manejable, porque los que están bajo sus decisiones no le tendrán suficiente respeto y no le obedecerán. Pero también debe evitar el otro extremo; no debe ser demasiado fiero, pues le tendrán miedo y eso no permitirá estar bien.
El que dirige debe ser alguien compasivo, pero debe cuidarse bien de no caer en la permisividad exagerada.
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Alguien que dirige debe considerar que su primer deber son los que se benefician de él.
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