DE LA LECCIÓN DE LAS SANTAS ESCRITURAS

En los Libros Sagrados y de los Maestros se debe buscar la Verdad, y no la elocuencia. Todos estos libros se deben leer con el espíritu con que se hicieron. Mas debemos buscar el provecho en la Escritura, que no la sutileza de las palabras.


De tan buena gana debemos leer los libros sencillos y devotos, como los grandes y profundos. No te mueva la autoridad del que escribe, fijándote si son de pequeña o gran ciencia; más te vale leer el amor de la pura verdad.


No mires quién lo ha dicho; más atiende qué fue lo que dijo.


Los seres humanos pasan; las Verdades Divinas permanecen para siempre.


De diversas maneras nos habla Dios, sin distinción de personas.


Nuestra curiosidad nos impide, muchas veces, el provecho que se saca de leer las Escrituras, cuando queremos entender y escudriñar lo que, llanamente, se debía creer.


Si quieres aprovechar tus lecturas, lee con humildad, fiel y sencillamente, y nunca desees ser tenido por conocedor.


Pregunta de buena voluntad y oye, en silencio, las palabras de los Maestros y los Santos; y no te desagraden las sentencias de los viejos, porque no las dicen sin motivo.


Extraído del Libro “IMITACIÓN DE CRISTO – Paráfrasis del Kempis, de Rubén Cedeño.

Editorial Señora Porteña.



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