DE DÓNDE SALEN LAS ENSEÑANZAS

Si alguien pregunta de dónde los Metafísicos han sacado las Enseñanzas y escritos de los Maestros, la respuesta es: los propios Maestros han puesto Sus Enseñanzas, personalmente, en manos de algunos de sus estudiantes, como Vedavyāsa, casi 5000 años antes de Jesús; Blavatsky desde 1875, Annie Besant, Leadbeater, Max Heindel, Alice Bailey, Guy Ballard, Geraldine Innocente, complemento del Maestro el Morya; Lucy Littlejohn, complemento del Maestro Serapis Bey; y Ramana Maharshi entre finales del siglo XIX y a lo largo de todo el siglo XX. Y si preguntan cómo ha sido esto, la respuesta es que estos seres trataban a los Maestros de Sabiduría de forma personal, físicamente, vis a vis, sin el uso de mediumnidad ni canalizaciones. Hoy en día, las escuelas que se encargaron de difundir esta instrucción ya no tienen importancia, debido a que instrucción ya no tienen importancia, debido a que muchas de ellas cerraron sus puertas a la difusión indiscriminada.
¿Dónde han estado las fuentes de la Enseñanza Metafísica? En las Enseñanzas de los “Maestros de Sabiduría”, de los Santos de la humanidad y en las Grandes Religiones. No hay otra fuente, ni la mediumnidad, ni las ideas o inventos que pudo haber tenido determinada persona. Una de las fuentes que los “Maestros de Sabiduría” mencionan es la serie de seis tomos de la Doctrina Secreta dictada por Ellos mismos a Blavatsky, y a este cúmulo de información uno puede acudir tantas veces como quiera; es como una cantera inagotable de sabiduría.


¿Por qué es información confiable? Porque está alimentada por las Enseñanzas de tres Grandes Maestros de Sabiduría: el Maestro Koot Hoomi, actual “Instructor Mundial; el Maestro El Morya, actual Director de los Gobiernos del Mundo; y el Maestro Djwhal Khul, que es, de entre todos los Maestros, quien más sabe sobre los Rayos. Luego están las Enseñanzas que el Maestro Saint Germain le entregó a Max Heindel, cuyo contenido es muy parecido al revelado en la Doctrina Secreta, pero más evolucionado, fácil, sin tantas palabras en sánscrito ni tibetano. Hay otra fuente de información constituida por los libros del Maestro “El Tibetano” o Djwhal Khul, que ayudan a lograr un gran progreso, porque se da todavía más información de la que se dispensó por medio de Blavatsky y Max Heindel. Esta información aparece en los libros de Alice Bailey, que son tan gruesos que para leérselos todos, se toma casi la mitad de la encarnación.
Extraído del libro "Perfil de la Metafísica" de Rubén Cedeño, Ed Señora Porteña