CÓMO CONSEGUIR LA ENSEÑANZA

“DICE EL DISCÍPULO: OH, MAESTRO, ¿QUÉ DEBO YO HACER PARA ALCANZAR LA SABIDURÍA, PARA OBTENER LA PERFECCIÓN? DICE EL MAESTRO: VE EN BUSCA DE LOS SENDEROS, SÉ LIMPIO DE CORAZÓN ANTES DE EMPRENDER EL VIAJE. ANTES DE DAR EL PRIMER PASO APRENDE A DISCERNIR LO VERDADERO DE LO FALSO, LO FUGAZ DE LO SEMPITERNO. SOBRE TODO, A DISTINGUIR LA SABIDURÍA DE LA CABEZA, DE LA SABIDURÍA DEL ALMA; LA DOCTRINA DEL ‘OJO’, DE LA DEL ‘CORAZÓN’”. (“La Voz del Silencio”)


El primer requisito de la “Vivencia Espiritual” es desenvolver el Discernimiento; distinguir y aliarse solo con lo verdadero, lo eterno, lo espiritual, dejándolo intrascendente, lo que no beneficia, más allá de la desilusión y la mentira del mundo.


Debes estar limpio de intensiones antes de entrar en la “Vivencia Espiritual”, porque si una vez vivenciada, encuentras que tienes ambiciones físicas y también espirituales –como las de poseer más discípulos por pretensión, sentirte dueño de los grupos espirituales y estudiantes que atiendes, fundador de los grupos de una ciudad, creer que eres el mejor, obtener ganancias con ello-, esto te corroerá tanto, que te puedes convertir en un “hermano de la sobra”.


Hay que saber distinguir y aliarse con la Sabiduría del Corazón, que es la sensibilidad, la ternura, la solidaridad, el amor por las personas, el respeto por ellas; y preferir vivenciar las Enseñanzas a llenarse de intelectualidad espiritual fría, calculadora, separatista, enorgullecedora.


Extraído del Libro “SEGUNDA INICIACIÓN”, de Rubén Cedeño.

Editorial Señora Porteña.