BUSCA LO QUE TE FALTA

Si deseamos ser facilitadores y estudiantes espirituales, pero no tenemos inteligencia, desarrollémosla; si no tenemos cultura, aprendámosla; si no sabemos hablar o leer correctamente, practiquemos; si somos tímidos, volvámonos extrovertidos; si no sabemos vestirnos, no somos elegantes ni refinados, imitemos a los que saben; si tenemos odio, perdonemos; si tenemos problemas de salud, busquemos medicinas; pero no nos detengamos por nada. No importan los defectos y fallas que poseamos, tenemos derecho a ser facilitadores y estudiantes espirituales, si así lo deseamos.


Pongamos nuestras manos en el corazón, sintamos la Plenitud del Cristo en nuestro SER, volteemos a ver a los que sufren, y allí nos llegará el deseo de comunicarles la forma de ser felices.

Extraído del Libro “FACILITADOR ESPIRITUAL”, de Rubén Cedeño.

Editorial Señora Porteña.


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