APRENDIZAJE EN LA METAFÍSICA

En la Metafísica trabajamos con el “Séptimo Rayo Violeta”, que es el Rayo de la Era del Maestro Saint Germain, pero hay una fuerte influencia del Maestro Koot Hoomi en todos los grupos, con el “Segundo Rayo Dorado” del Conocimiento, la Iluminación y la Sabiduría. Si no se aprende y estudia bien, la Enseñanza no sirve para mucho. Hoy en día, en todos los países, a la gente le gusta estudiar. Esto es gnoseología o la ciencia del conocimiento, que es una de las tres disciplinas dentro del estudio de la Metafísica.





Nuestro deber es mantener el “Concepto Inmaculado” de esta Enseñanza. Este se refiere a que se estudie, a que todos tengan los libros, a que sepan y pongan en práctica lo que aprenden. No podemos descuidarnos en esto. Cuando tenemos principiantes de Metafísica que, a veces, no estudian, y que no saben nada, hay que ir, poco a poco, instruyéndolos en lo que deben saber: Lo que no se entiende hoy, se entenderá mañana. La correa del pantalón tiene varios huequitos y hay veces que se pone en uno más ajustado u otro menos ajustado y así hay que llevar a los estudiantes con el estudio de esta Enseñanza.

No podemos perder de vista algo: casi todos los estudiantes de Metafísica son amas de casa, obreros de fábrica, o, a lo mejor, doctores o universitarios, pero que hace años no han vuelto a estudiar, se les olvidó cómo se hace, y han vuelto a las aulas con la Metafísica. Hay que tener paciencia y humildad, llevar esto con filosofía, hasta que un día los estudiantes obtengan el nivel que se requiere. Esto se hace sin importar si tienen preparación académica o no, da igual, hay que emparejarlos en el estudio porque esto es una escuela. Hay que tomar en cuenta que trabajamos bajo el modelo “open class” o “aula abierta”, y hay que tener cuidado, porque viene gente de la calle, desde un analfabeto hasta un universitario, y nos toca ser muy “open mind”, mente abierta, en todo este asunto.

No existen instituciones, oficina central, ni reglamentos. Existe una persona que comunica y otra que se sienta y recibe, más nada.


Extracto del libro: "Perfil de la Metafísica" de Rubén Cedeño