ABSTRACCIÓN


En la meditación, abstracción es retirar los sentidos de la escucha, las sensaciones, el ver, saborear y respirar, y quedarse sumido en la conjugación de la postura, la respiración, el objeto de concentración, meditación y contemplación.

La abstracción se realiza junto con la concentración. Solo puede haber abstracción cuando se está concentrado, meditando o contemplando algo.

En una real abstracción, en la meditación, no se recomienda música, sonido de instrumentos, incienso o iluminación que influencie. Si en el ambiente hay música, sonidos, iluminación natural u olores que no son producidos a propósito, estos se incorporan en la meditación en condición de Anicca, como impermanencia, como algo por observar sin rechazo ni atracción.

Es posible abstraerse con la desnegativización y la positivización, la postura física y la respiración, el objeto de meditación y contemplación.

La abstracción no puede ser forzada ni controlada, sino natural, como cuando se escucha música, se lee, se compone, se pinta, se esculpe, se resuelve un asunto, se observa la lluvia, el mar un río, un amanecer o un atardecer. Cuando se está abstraído, no se escucha quién llama, no se sienten las necesidades fisiológicas, no se percibe nada más.

Extracto del libro "meditación, Iluminación y Nirvana" de Rubén Cedeño.


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