ENCUENTRO CON EL MAESTRO EL TIBETANO

El 3 de noviembre de 4919, Alice Bailey estableció su primer contacto con el Maestro Djwhal Khul, El Tibetano. ... Entonces oyó algo, como una nota musical emitida desde el cielo, que resonaba en la colina y, a su vez, dentro de ella; era la voz del Maestro El Tibetano que le decía: “Deberán escribirse ciertos libros para el público. Tú puedes escribirlos. ¿Lo haras?”. Ella, sin ton ni son, le respondió de inmediato, sin saber de quién se trataba y muy ofendida: “¿Quién? ¿Yo? ¡Pues no! Yo no soy ninguna médium vulgar”. De esta mañera se rehusó, argumentando que no simpatizaba con la denominada literatura ocultista, difundida entre el público por los grupos de esa tendencia; que nunca había escrito para el público y, además, que le desagradaba profundamente toda clase de trabajo y escrito psíquico.


Encuentro con el Maestro por Rubén Cedeño

El Maestro El Tibetano, armándose de paciencia, continuó y le dijo: “Las personas inteligentes no juzgan precipitadamente". Le explicó que ella tenía un don especial para realizar ese trabajo, que le daría un tiempo para que lo pensara, ... . Entonces “La Voz” le rogó que volviera a considerar la propuesta, ...


El Tibetano le explicó que ella no iba a ser clarividente ni clariaudiente, y sobre todo, que la prueba de la verdad es la verdad misma. Le pidió que, durante un mes, aceptara escribir lo que tenía que dictarle; que el material transcrito le demostraría contener la verdad, pues enfocaba reconocimiento y comprensión intuitiva, y abarcaba cuanto fuera de valor para la nueva e inminente era espiritual. Durante las semanas siguientes recibió, como prueba de honestidad del trabajo que se le proponía, los primeros capítulos de “Iniciación Humana y Solar". Ella escuchaba, anotaba y registraba los pensamientos que aparecían en su cerebro. No siempre comprendía o estaba de acuerdo con lo que escuchaba. Le gustó lo que escribía y lo aceptó, pero no de muy buen parecer.


Extraído del libr