SALMO 67 DEL ARCÁNGEL MIGUEL

Levántese Dios y sean disipados Sus enemigos, y huyan de Su Presencia los que le aborrecen. Desaparezcan a la vista de Dios. He aquí la Cruz del Señor +. Huid, poderes enemigos. Venció el león de la tribu de Judá, el Hijo de David. Venga a nos Señor, Tu misericordia. Pues que pusimos nuestra esperanza en Ti.


Os exorcizamos, espíritus, poderes satánicos, ataques de la fuerza siniestra, legiones y reuniones de sectas siniestras. En el nombre y por la virtud del Amado Maestro Ascendido Saint Germain + les arrancamos y expulsamos, de las almas creadas a imagen y semejanza de Dios +. No oses engañar más, pérfida energía, ni sacudir, ni atemorizar +. Te manda Dios + Altísimo + a Quien por tu soberbia aún pretendes asemejarte y cuya voluntad es que todos los hombres conozcan LA VERDAD QUE LES HARÁ LIBRES +. Te manda Dios Padre +, te manda Dios Hijo +, te manda Dios Espíritu Santo +, te manda Jesús El Cristo, el Verbo Eterno de Dios hecho carne +, que ejemplificó a la Raza con Su obediencia y amor sin límite, dejándonos una enseñanza real y eterna +. Te manda la señal de la Cruz + y las Virtudes Divinas +. Te manda el Poder de la humildad de la Amada Madre María +. Te manda la Fe iluminada y la gran Luz de Dios de todos los Seres, Poderes y Legiones de la Luz que sirven en el Primer Rayo.


Así pues, fuerza siniestra, yo te conjuro por el Dios vivo, + por el Dios verdadero, + por el Dios Todopoderoso, + por el Dios Infinito e imperecedero, + por el Dios Padre-Madre para nuestro Sistema Solar, los Amados Helios y Vesta, + por el Dios en lo que a nuestra galaxia se refiere, los Amados Alfa y Omega. + Cesa de perjudicarles y poner trabas a su libertad. Huye de aquí, fuerza siniestra, inventora y maestra de todo engaño, enemiga de la Paz y la Tranquilidad de todos los hombres +. Retrocede delante del Cristo, en Quien nada has encontrado que se asemeje a tus obras; retrocede ante la Divina Presencia de Dios que “YO SOY”. Humíllate bajo la Poderosa Mano de Dios. Tiembla y desaparece ante la invasión hecha por nosotros, portadores de la Espada y la Cruz de Llama Azul del Arcángel Miguel y la poderosa Señora Astrea, con todo el Poder y Autoridad de Su Luz. Glorias y Alabanzas por siempre sean dadas al Único Poder que existe en los Universos, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.