CONFUCIO, JERARCA DEL GRAND TETON

El Maestro Ascendido Jerarca del Grand Teton, es el Amado Confucio, quien sucedió en este cargo al Amado Maestro Lanto, el cual vino a América desde China para asumir este cargo y asistir en la magnetización, sostenimiento y expansión del “Rayo de la Precipitación”, ya que la precipitación es un poder natural que todos tenemos. Los Amados Maestros Lanto, Confucio, y la Hermandad del Grand Teton, están interesados en que desarrollemos el poder de la Precipitación y aprendamos cómo precipitar el Reino de Dios en la Tierra y nuestro “Plan Divino de Perfección”. Nosotros somos seres precipitados, y la actividad de nuestro Cristo es seguir precipitando.


Maestro Confucio Jerarca del Royal Teton por Rubén Cedeño


Mientras el “Templo de la Precipitación” permanece abierto, dos veces cada año, podemos tener acceso a los poderes de la Precipitación que están en nuestro Cristo. Allí nos permiten presenciar la actividad de la Precipitación Divina, una y otra vez, hasta que nuestra conciencia realice la posibilidad de volverse una presencia precipitadora. Los hermanos y hermanas del Templo de la Precipitación se regocijan al vernos en el camino del auto-desarrollo de nuestro propio poder de precipitación.


Pidámosle al Amado Confucio y a su Hermandad, que nos enseñen la Precipitación para la bendición de la humanidad. ¡Aceptemos!, ¡usemos! y ¡probemos! el uso de este poder de precipitación. Contentémonos de saber que lo tenemos dentro, y usémoslo sólo para beneficio nuestro y de los demás.


Extraído del libro EL CIELO de Rubén Cedeño, Ed Señora Porteña