DIETA DE MARÍA EN VIPÁSSANA


María, después de la Crucifixión de Jesús, quiso quedarse en meditación, en estrictísimo y absoluto silencio, completamente sola, durante las dos noches siguientes en las que Jesús estaba en el difícil trance de su “animación suspendida”, esperando el “Domingo de Resurrección”, cuando su hijo completaría su Iniciación. La Madre María tomó algunas frutas y abundante agua fresca para comer eso, estrictamente, más nada. Cerró la puerta de su casa y se postró en meditación, concentrada, manteniéndole a su hijo el “Concepto Inmaculado”, para que viniera de vuelta a la vida.


Extracto del Libro “Curación Metafísica”, de Rubén Cedeño.


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