ARCÁNGEL MIGUEL


La isla de Capri y la ciudad de Anacapri son lugares de encuentro con los elementales del agua; cuando va a la Gruta Azul, uno hace mucho contacto con el agua, porque indudablemente tiene que bañarse. Ésta es una de las islas más bellas del Mar Mediterráneo.


Saliendo de la Gruta, tomamos un bus hasta el pueblo de Anacapri. Lo primero que vimos allí fue una estatua del Arcángel Miguel con una espada flamígera y unas cadenas rotas en la mano izquierda; la imagen está dedicada a los gloriosos hijos de Anacapri caídos en la guerra.


“Amadísimo Arcángel Miguel, amorosamente te damos la plenitud de nuestro amor y las gracias por haber llegado hasta aquí, a tu Retiro Éterico, y por impregnar con Luz Azul, cada átomo de nuestro cuerpo. Regálanos tu Espada poderosa, para cortar y liberar toda energía negativa que pueda haber en toda Italia y Europa. Gracias Padre”.


Extracto del Libro “Arcángel Miguel”, de Rubén Cedeño.


<