ADYAR


APRENDIZAJE

21/7/2001.

Siempre vengo a Adyar, Madrás, ciudad que ahora se llama Chennai. Volver a caminar por sus calles es resucitar una época muy feliz de mi vida, ya que viviendo aquí, en la casa de Leadbeater, fue que conocí a Krishnamurti. Para aquel entonces tenía 28 años, pero me parecía menos ya que aquí todo me brillaba con la ilusión que tienen los niños cuando llegan a los coloridos parques temáticos de recreo.

Volver a estar en el jardín en forma de estrella de seis puntas donde incineraron o depositaron las cenizas de Annie Besant, Olcott, Jinarajadasa es renovar, en lo más profundo de mi corazón, el amor tan cercano que he sentido por ellos y sus enseñanzas desde siempre.