CUATRO NOBLES VERDADES


SUFRIMIENTO Y BIENESTAR

Benarés se presentó ante mí, como tantas otras veces, con su faz sagrada de "Ciudad Santa", repleta de gente supuestamente espiritual y de historias subrenaturales. Por otro lado, en completo contraste, ensordecía el bullicio, y movían a la compasión las miles de personas carentes y mugrientas, apiladas por todas partes; enfermos pidiendo limosnas en cualquier esquina de sus angostas calles llenas de comercios; a cada momento, pasaban hombres llevando cadáveres para incinerarlos a orillas de un río Ganges repleto de devotos que se bañaban entren restos humanos que flotaban en sus aguas.