MEDITACIÓN Y RELIGIÓN


La práctica de la verdadera religión es religar, uniendo; para esto, hay que cesar con la fragmentación externa e interna, asunto que se puede lograr por medio de la verdadera Meditación. La práctica de la verdadera religión no tiene que estar asociada a una estructura rígida, ya que es por medio de la Meditación que libremente nos religamos al "Ser Interno" y al "Ser Universal".

Religión es unirse al mar, la montaña, el valle, la ciudad, el templo, la gente, el amor, la inteligencia, la fuerza de voluntad, la vida y la paz. Cuando se está observando todo esto y no hay diferencia entre aquello y el que observa, entonces uno se vuelve "Eso".

Una persona verdaderamente religiosa es la que se funde en unidad con su "Ser Interno" y con todo lo externo que observa y la rodea, más allá de las palabras y conceptos, en real estado de Meditación.

En la práctica de la Meditación en sí, no se considera la adoración de ninguna imagen religiosa, aunque algunas imágenes religiosas muevan a la real Meditación en sí.

Extraído del libro "Encuentro Consigo Mismo o Meditación" de Rubén Cedeño

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