SIN SECRETOS NI MISTERIOS


La "Enseñanza Espiritual" no maneja el poseer, dar o perseguir "secretos", misterios, rituales, dogmas ni supersticiones supuestamente ocultas, porque los únicos secretos y misterios que existen son los que no se pueden decir por más que se lo intente, y si se dicen, no se entienden. Todo aquello que se pueda decir, o que alguien pueda saber, no es secreto ni oculto porque cualquiera puede enterarse de él. Cuando por vía verbal, escrita, legal o imposición se comunica que no se puede usar, conocer ni revelar determinada enseñanza, libro, nombre o maestro, eso no se discute. Si algo se prohíbe u oculta, significa que no debe ser utilizado, porque todo lo bello y bueno puede ser utilizado por todos, como lo esencial para vivir: el aire, la luz del sol, el agua y la tierra; y así es la Enseñanza Espiritual, sin secretos ni prohibiciones.

El propósito de la "Enseñanza Espiritual" es comunicar la realidad visible y comprobable que pueda ser observada por cada uno, sin secretos ni prohibiciones. Lo más importante que se necesita saber es aquello que concierne a la evolución de un ser humano y que tiene relación con su "Real Ser"; es imposible que esto esté prohibido, y aunque se lo intente, no se podrá hacerlo.

Extraído del libro "Enseñanza Primordial" de Rubén Cedeño

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